En febrero de 2006 leí en una revista que los blogs, el nuevo fenómeno de internet, se estaban imponiendo como una nueva manera de comunicación entre personas y una forma de expresar y contar.
El reportaje era extenso, los clasificaba, explicaba su funcionamiento, y te indicaba paso a paso como crear un blog en algunas de las plataformas más conocidas. En la revista comentaban varios blogs, todos ello muy profesionales a la par que fríos y distantes.
Cuando terminé de leerlo dije: jodo, esto es más sencillo que “picarse” una página web, tiene buena pinta. ¿Por qué no me creo uno?
Los meses fueron pasando, abril, mayo, junio. De nuevo en otra revista otro artículo acerca de lo que en ese momento ya era el fenómeno blog. Me lo leí entero y me dije: jodo, que tiene muy buena pinta, hay que ponerse manos a la obra.
Llegó julio. Estaba cansado, hacía calor pero la idea no se me iba de la cabeza. En paralelo, estaba próximo el nacimiento de Bebé y esa idea tampoco se me iba de la cabeza.
Los meses fueron pasando, Bebé ya estaba en casa y entre pañal y biberón pensaba: “cuando tenga un rato tengo que ponerme con el tema Blog”.
En Abril de 2007 tuve un rato. Me dí de alta en blogger. Cuando terminé tuve que elegir plantilla. Cuando tuve decidida la plantilla tuve que poner título al blog. Entonces me dije: “uff, ¿y qué título le pongo al blog?”.
En un primer momento se llamó “Forever young”. Esto no tenía connotaciones temporales sino musicales. Hay una canción creo que original del grupo Alphaville. Yo la conocí retocada ya al género dance y es una de esas canciones que oigo a menudo, que me encanta ya sea versión tecno, house, rave y que me trae recuerdos agradables.
Pero no me terminaba de convencer. Había dado de alta el blog, tenía la plantilla pero no tenía título. Estaba terminando Abril y seguía sin título. Un día encendí el ordenador y me dije: “de esta tarde no pasa que le pongas un título”. Y mientras oía a lo lejos: “date prisa y termina ya de ducharte que hemos quedado a las 7 y ya no llegamos” recordé que volvían a emitir la película Abierto Hasta el Amanecer ese domingo y que tenía que poner el dvd a grabar para no perdérmela de nuevo.
Así fue como le puse el título. Después mientras me duchaba y a lo lejos oía: “son menos cuarto es imposible, es imposible, hijo no te parezcas a tu padre” pensé que ya tenía título para el blog pero que era provisional y que fuera pensando uno más personal y definitivo.
Después de la pausa que he tenido en la primera parte del año y tras volver de nuevo de manera regular he decidido retomar la idea de poner un título más personal y o descriptivo al blog. Llevo ya varios días pensando en ello y lo tengo ahí, ahí, pero como estoy estos días de calor con un poco de caraja no termina de salir.
Es por ello que me retiro en estos momentos a pensar en un título y en el momento que halla fumata blanca os lo comunicaré.
Tras mi “breve” descripción, os propongo si os apetece que contéis en vuestro blog el cómo y el porqué del título de vuestro blog. Y ahora sí, me retiro a pensar en el nuevo título.






